Page 23 - informe integrado de gestion 2025
P. 23
Aunque la inflación se mantuvo alrededor del 5% durante 2025, ésta continuó por
encima del rango objetivo establecido por el Banco de la República. En este contexto, el
Banco Central sostuvo una postura de política monetaria restrictiva, con una tasa de
9,25% durante gran parte del año, lo que contribuyó a moderar las presiones
inflacionarias, aunque con efectos negativos sobre la inversión local.
La inflación de servicios continuó siendo el componente más persistente del IPC durante
el año. La indexación de los arriendos y el incremento en los precios de servicios
asociados al turismo, como comidas fuera del hogar y actividades recreativas en
temporadas vacacionales, limitaron una reducción más acelerada de este segmento.
Adicionalmente, el grupo de bienes registró presiones al alza en determinados momentos
del año, asociadas principalmente al mayor dinamismo de la demanda interna, lo que
incrementó las importaciones y elevó los precios de los bienes importados. Este contexto
restringió una reducción más marcada de la inflación en este segmento.
Por su parte, la canasta de alimentos mostró un comportamiento moderado durante
2025. Si bien registró incrementos puntuales asociados a efectos base de comparación,
la estabilización de los costos de los insumos agrícolas y de los fertilizantes permitió que
su contribución a la inflación se mantuviera en niveles consistentes con los observados
antes de la pandemia.
Finalmente, el grupo de regulados fue el componente que más contribuyó a la
moderación de la inflación en 2025. Este segmento se vio favorecido por efectos base
de comparación y por una menor presión proveniente de los precios de los combustibles
y de las tarifas de energía eléctrica, así como por algunos ajustes a la baja en servicios
públicos, lo que ayudó a contener la inflación total.
Tasa Representativa del Mercado
El peso colombiano registró una apreciación del 14,77% frente al año anterior, lo que se
tradujo en una disminución de la Tasa Representativa del Mercado de $4.409,15 a
$3.757,80 al cierre del periodo, de acuerdo con datos del Banco de la República.
El comportamiento de la tasa de cambio respondió a la incidencia de factores externos
e internos. A nivel global, el dólar se debilitó debido a las expectativas de recortes de
tasas en Estados Unidos y señales de desaceleración económica, factores que redujeron
su atractivo frente a otras monedas. En este entorno, aumentó el apetito por riesgo y
los inversionistas dirigieron capital hacia mercados emergentes, impulsando a varias
monedas latinoamericanas. Bajo estas condiciones, el peso colombiano se ubicó entre
las divisas más fortalecidas del año.
A nivel local, hubo momentos de menor liquidez por las recompras de bonos globales,
que implicaron compras puntuales de dólares y aumentaron la volatilidad. No obstante,
el efecto dominante sobre el año fue apreciativo gracias a la emisión externa, un proceso
mediante el cual el Gobierno coloca bonos en los mercados internacionales y recibe
dólares de inversionistas extranjeros. Aunque estos recursos no siempre se convierten
de inmediato en pesos, su sola expectativa incrementa la oferta potencial de divisas y
contribuye a mantener una tasa de cambio baja. Este comportamiento estuvo reforzado

